miércoles 27 de octubre de 2010

Fotografía del Peñasco

Por: Eduardo Bähr



Un fotógrafo se metió en el peñasco para hacer una foto curiosa.

Había experimentado con tres botellas de cerveza, una sobre el pico de la otra y la última hacia arriba. Pero indefectiblemente el cristal regaba el suelo antes de apretar el botón.

También se había presentado de improviso en el teatro y había sorprendido al divo en el momento de inseguridad en que estaba más sincero; pero la capa de maquillaje se le derretía siempre en el cuarto oscuro.

Los tres jurados de un concurso, después, le salieron con mucosidades en las barbas, y eso era anti-estético. Los maricas le salían siempre tristes y las mujeres señalaban siempre, también, en un mapa el río de aceite que no tendrá jamás un pez. Los niños le gastaron rollos de alambres de púas, que, como sabemos, se usa para ordeñarle sangre a las vacas.

Los negros no le dieron nunca un contraste, a pesar de la sangre blanca de arroz que le transparentaba la nariz y el usted tiene un tesoro de folclor de inocente indecencia. Por otra parte, el ser amigo de los negros, por cuestión de un material que le había salido muy pálido, no le servía para encontrar el tema. Así se quedaban ellos incomprensiblemente furibundos y él pensando en las paradojas de la amistad.

Los “gringos” eran un tema apasionante, pero nunca pudo captar —cuestiones de UPI, AP y Astrología— el momento en que uno de ellos, con la firme creencia de la identidad, le llamaba teatralmente a otro “hijo de perra”. Además, y esto era la clave del enigma, el otro respondía invariablemente con una pastilla de chocolate.

El fotógrafo estaba cada vez más triste, porque sabía que si retrataba a su pariente iba a salir una declaración en papel sellado en la que se declaraba una transmisión vergonzosa que tendría que reclamarle a él sabía bien quién.

Sorprendió al maestro enseñando los secretos temerosos del coito, pero asociándolos misteriosamente con la teoría de la plusvalía. Y, de paso, no podía trabajar con la tiza en la garganta en una explicación de la propia anhelada creación; además de que no podía soportar tampoco el espectáculo de un señor que no quiere llegar a la superficie porque le faltaría el agua y vénganos con la excusa de que ningún hombre es anfibio.

Había visto al estudiante en el exacto momento de gritar, con irreverente antipatriotismo, que su patria era una mierda; pero no le resultaba genuino que el militar no hubiera respondido con un bayonetazo en honor a la casta y sus honrosas excepciones; aunque le hubiera gustado, eso sí, fotografiar la expresión de ternura del indígena vestido de caqui; mas él y el comercio de fotografías saben que en las novatadas lo pusieron a masturbar a un mono y que, si se hizo el estoico, le grabaron el nombre de su novia en la tetilla izquierda con una yilet y que por eso, y porque su novia no se llamaba Eva, se le había puesto de sal el rostro.

Claro que no estaba dispuesto a gastar esos valiosos pasos que se dan con riesgo de usar en balde su segundo de existir. Esa era la razón fundamental por la que se había sentado en medio de la calle a descansar, aunque estaba consciente de que la catalepsia del reposo también hace avanzar la vida. Sin embargo, la verdad jurada era que ya no encontraba el arquetipo de la actualidad, y esto que había penetrado en un templo estereofónico y fijado, esa vez, en su mente, que la muchedumbre pudo haberle roído los dientes y las uñas de los pies.

Cada vez se iba poniendo más viejo por la falta de risa. Y era sincero: su sueño no se relacionaba, en manera alguna, con la puta ebria que le besaba las llantas al yip, ni con el comunista que dejó olvidado el calzoncillo anónimo y multitudinario en el momento en que la madrugada le pegaba un golpe de noche al sol sifilítico de todos los tiempos.

Sabía también algo acerca de muchos recontra a saber qué que escribían poesía como aquel que vendía crucifijos de lodo a un montón de merecedores y, aunque había auscultado en sus espaldas, no lograba sino retratar una cara de condescendencia y de yo jamás sabré cuan divinamente imbécil soy que no le servía ni para un concurso.

El fotógrafo metido en el peñasco se consumía ya y pensaba para sobrevivir que la razón enajenada está siempre libre en la palabra viva, y así: coturno aveníceo dominguero gabarrero plausiblemente garaje entropillar mayorazgo asedio asesar y un gorgoteo le hacían sentir que todavía estaba vivo.

Pero sentado se consumía.

Y pensando, se consumía.

Y no dormía y se consumía el miserable fotógrafo que creía en la autenticidad se consumía.

Hasta que encontró una dulce somnolencia que lo llevó al dulce mundo de los dulces pájaros, y la dulce luna, y la dulce imagen del hombre eterno de la parra, y la dulce creencia de encontrarse cada vez más libre, y más lejano y más...

Porque en este país tiene todo fotógrafo la obligación de irremediablemente consumirse.

Tomado del libro Fotografía del Peñasco de Eduardo Bähr. Ediciones Kukulcán. 1960.

martes 26 de octubre de 2010

El Sisimite

Por: Javier Durón Padilla

Según se cuenta, el sisimite es un animal parecido a un mono, su cara es como la de una persona, vive en las montañas y es muy enamorado, dicen que si encuentra a una muchacha que le guste, se la lleva y se pierde para no volver jamás. En todos los relatos que se cuentan se dice que procrea un hijo, que es el que más tarde le da muerte.

Su mayor peculiaridad es que sus pies son al revés, o sea que los dedos los tiene atrás y el talón adelante.

Al sisimite se le ha visto después de una quema, ya que al parecer le agrada comer ceniza caliente y oler los troncos de los árboles recién quemados, aunque es vegetariano. Al igual que el SIPE, el cual es de menor estatura, vive en las espesuras de la Montaña de la Flor. Si camina para adelante deja las huellas como si fuera caminando para atrás, y si camina para atrás, deja su rastro como si fuera para adelante.

Dicen que en cierta ocasión vivían dos hermanas con la abuela que las cuidaba. Un día la abuela fue a hacer un mandado, diciéndoles a las muchachas que no salieran, pero una de ellas desobedecía, saliendo a buscar unos mangos, mientras que la otra se quedó haciendo el oficio.

Se llegó la noche y la muchacha no regresaba, por lo que la abuela alarmada, reunió a la gente de la aldea para que le ayudaran a buscar a su nieta.

Cuentan que nunca la encontraron, pero hallaron por todo el monte pares de huellas al revés que llegaban juntas a la cima de un cerro. Por eso dijeron que había sido el sisimite come ceniza que se había llevado a la muchacha para siempre.

Tomado del Libro Leyendas, Azoros y Relatos de mi Pueblo de Javier Durón Padilla. Editorial Hibueras. 2005.

lunes 25 de octubre de 2010

Entes desconcentrados y descentralizados del Estado de Honduras

Entes Desconcentrados

Entes Descentralizados

Consejos y Comisiones Estatales de Honduras

domingo 24 de octubre de 2010

Secretarías de Estado de Honduras – Sitios Web

Poderes del Estado

Secretarías de Estado

Antiguos Ministerios de Honduras

Por: Raúl Lanza Valeriano (circa 1993)



Según la realidad que vivimos con la tan necesaria modernización del Estado, todo parece indicar que hasta la fecha y después de muchísimos años de cacarear sobre tan ingente necesidad, lo único que se ha modernizado en relación con la organización real de la nación hondureña, es el cambio a veces impropio de los nombres de las principales dependencias que conforman el engranaje del Estado.

Vemos que durante los últimos doce años, la “modernización” referida, es cambiar la nominación de algunos ministerios y ciertas instituciones autónomas y semi-autónomas.

Antes del gobierno del Dr. Ramón Villeda Morales, el gabinete gubernamental lo integraban los Ministerios de Gobernación, Justicia, Sanidad y Beneficiencia; Fomento, Agricultura y Trabajo; Guerra, Marina y Aviación (risible porque contábamos con dos pequeñas lanchas guardacostas, la Zambrano en el Atlántico y la Goascorán en el Pacífico); Relaciones Exteriores, Instrucción Pública; Hacienda, Crédito Público y Comercio, y la Secretaría Privada de la Presidencia de la República, que ostentaba cargo ministerial, con su principal dependencia la Oficina de Cooperación Intelectual, en sus mejores tiempos dirigida por el recordado periodista Alejandro Castro Zelaya.

Colateralmente, el gobierno contaba también con un Tribunal Superior de Cuentas, integrado por un Presidente, varios Contadores glosa y por un Fiscal General de Hacienda.

Esta institución era algo así como la actual Contraloría General de la República; la Dirección General de Ingresos y la Contaduría General.

El Ministro de Gobernación era algo similar al Primer Ministro de algunos países europeos o al Secretario de Estado de los Estados Unidos de América; lo integraban los 17 gobernadores políticos encargados de gobernar en cada uno de los 17 departamentos en que estaba dividida la nación, desde el punto de vista político, geográfico y administrativo.

Su importancia decayó cuando el gobierno de facto de Oswaldo López Arellano, creó el Ministerio de la Presidencia, al cual le confirió poderes similares a los que tradicionalmente ostentaba Gobernación y Justicia.

Por estrategia política, todas las necesidades de que adolecían los sectores rurales del país eran evaluadas en el nuevo Ministerio, cuyas oficinas operaban, como hasta hoy, en el Palacio Presidencial, marginando totalmente al ente ministerial que había organizado científicamente el gobierno de Marcos Aurelio Soto, allá por la penúltima década del siglo pasado [XIX].

Sin embargo, el Ministerio seguía siendo vital para la vida de la nación, por tener a su cargo también, las carteras de Sanidad y Beneficencia con el Dr. Manuel Cáceres Vigil, como su primer titular, precisamente en enero de 1955.

Fue así como el tradicional Ministerio de Gobernación, Justicia, Sanidad y Beneficencia quedó dividido en dos, así: Ministerio de Gobernación y Justicia y Ministerio de Sanidad y Beneficencia, hasta que otra reforma lo bautizó con la nominación actual: Ministerio de Salud Pública.

Igual ocurrió con el Ministerio de Fomento, Agricultura y Trabajo, el cual fue convertido en tres Secretarías de Estado, así: Comunicaciones, Obras Públicas y Transporte; Recursos Naturales y el Ambiente; y Trabajo y Previsión Social.

El Primer Titular del nuevo Ministerio de Recursos Naturales fue el ingeniero Miguel Lardizábal Galindo, quien precisamente cuando tenía sesenta años de edad descubrió sus aptitudes naturales para el periodismo, creando durante varios años la recordada crónica DISECCIÓN DE LA NOTICIA, en el diario LA PRENSA y posteriormente en LA TRIBUNA.

El profesor Mariano P. Guevara fue el primer ministro de Trabajo y Previsión Social cuando se hizo la división citada.

La Oficina de Cooperación Intelectual creada por el Gobierno del General Tiburcio Carías estuvo a cargo sucesivamente de recios intelectuales, entre otros el propio Secretario Privado de la Presidencia, Lic. Marcos Carías Reyes, Celeo Murillo Soto, Hostilio Lobo, Manuel Luna Mejía, Virgilio Zelaya Rubí, Santos Juárez Fiallos y otros distinguidos intelectuales de la época.

Aparte de la Tesorería General de la República que durante el régimen cariísta dirigía don Esteban Díaz, funcionaban otras tesorerías especiales como las de la Dirección General de Caminos, Policía Nacional, Penitenciería Central, Empresa Nacional de Agua y Luz, Comunicaciones Eléctricas, etc...

Recordamos como titulares de la Pagaduría de Caminos al general Benjamín Henríquez y al lic. Ernesto Divanna y don Antonio Urquia (Coco) como pagador de la Policía Nacional. El edificio que actualmente ocupa el Ministerio de Salud fue contruido con fondos del Servicio Cooperativo Interamericano de Salud Pública (SCISP) y una contraparte del Gobierno Central, en principio únicamente contaba con dos pisos, siendo el gobierno de don Julio Lozano el que le mandó a contruir el tercero, donde precisamente está el despacho del señor Ministro por el cual han pasado sobresalientes galenos, entre otros los doctores, Manuel Cáceres Vigil, Rafael Martínez Valenzuela, José Antonio Peraza, Enrique Aguilar Cerrato, Rubén Villeda Bermúdez, César Castellanos Madrid, y tantos más, quienes en una u otra forma, desarrollaron una labor positiva.

Hasta 1957 los despachos ministeriales mencionados funcionaban en el viejo Palacio de los Ministerios, donde ahora solo despachan los titulares de Gobernación y Justicia y el de Defensa.

En aquellos tiempos funcionaban dentro del mismo edificio los Ministerios de Guerra, Marina y Aviación: Relaciones Exteriores, Educación Pública y Gobernación y Justicia en la segunda planta, y los de Hacienda y Crédito Público, Fomento, Agricultura y Trabajo en la primera, junto a la Tesorería General de la República y la Oficina Técnica de Ingeniería, desempeñada ésta por el Ing. Lisandro Suárez y posteriormente por sus colegas J. Francisco Mejía y Antonio Bonilla.

Los titulares eran por su orden: Juan Manuel Gálvez Durón, Edgardo Valenzuela, Jesús María Rodríguez, abuelo del Arzobispo de Tegucigalpa, Monseñor Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga; Abraham Williams Calderón, Julio Lozano h., y Salvador Aguirre.

Por esos días se suscitó una tragedia, precisamente frente a las oficinas del Ministerio de Guerra, cuando se quitó la vida el entonces Oficial Mayor del mismo, Lic. Pompeyo Bertot, persona ampliamente estimada por los círculos políticos, sociales e intelectuales de la época. El hecho consternó al país en general y el Palació se cubrió de luto durante varios días.

A estas alturas del tiempo muchos recordamos con respeto a prominentes hondureños que dejaron los mejores años de su vida al servicio del pueblo desde las diferentes dependencias ministeriales. Para ejemplo, se recuerda la entrega total observada por el inolvidable compatriota Lic. Santiago Chavarría en el Ministerio de Guerra y posteriormente desde la Secretaría Privada de la Presidencia de la República, a cargo entonces del Dr. Galvez Durón; al abnegado educador nacional Lic. Eufemiano Claros en el Ministerio de Educación, y desde luego al infatigable Oficial Mayor de Gobernación, Br. Bernardo Aguirre sin dejar de valorar en todo su peso el dinamismo, capacidad y abnegación del recordado amigo Lic. Don Cecilio Colindres Zepeda, desde la sub-Secretaría de Relaciones Exteriores y también de la Secretaría y Cátedras en la entonces Universidad Central de Honduras.

De don Chilo cuentan jocosas anécdotas: Dicen que cuando fue separado de la Sub-Secretaría de Relaciones Exteriores en 1958, después de casi medio siglo de vida de servirla, se dirigió al nuevo Presidente de la República, Dr. Ramón Villeda Morales, su ex discípulo, en estos términos:

“Mirá José Ramón, si en algo estimas nuestra amistad devolveme el cargo que he venido desempeñando durante tantos años, porque de lo contrario tendrás que lamentar mi deceso antes de tiempo “Quiero volver a mi querido Ministerio aunque sea de conserje... ¿Te parece José Ramón...?”

Cuentan que el Dr. Villeda Morales, quien admiraba y respetaba a su viejo maestro, al instante ordenó que Don Chilo regresara a su antiguo cargo, del cual al fin salió pero por motivos de mala salud.

La Policía Nacional por esos tiempos era dirigida por el Gral. Camilo R. Reina, con el Br. Ángel Rodríguez en la jefatura de la Oficina de Investigación Criminal, y en la Secretaría General con el recordado compatriota Lic. Antonio C. Rivas.

Actuaban de Comandantes los coroneles Julio Zelaya, Tomás Neda y otros cuyos nombres lamentamos no recordar.

La Comandancia de Tránsito la dirigía el capitán Luis Aguilar González. La Policía Montada el Cnel. Tomás Martínez y el Juzgado de Policía el Lic. Bernardo Rivera.

Por esos días, la Oficina de Emergencia o Clínica para casos de urgencia, estaba a cargo de los Dres. Infieri Manuel Bueso Gómez, fallecido recientemente y José Jacinto Moreno, quien murió hace algunos años en la ciudad de Danlí, dejando gratos recuerdos por su abnegación, virtud que también cultivó profundamente el recordado Dr. Bueso, tío del mayor Saúl Bueso Mazariegos, Subdirector de la Policía Preventiva. -Buen día.

Tomado del libro Arrastrando Lejanías: Crónicas del Ayer 3 de Raúl Lanza Valeriano. Graficentro Editores. 2003.

lunes 18 de octubre de 2010

Necesitamos feriados predecibles

Por: José S. Azcona Bocock



Aunque resulta antieconómico e ineficiente visto desde un punto de vista inmediato, tenemos razones para darnos días feriados. Existen algunos de ellos de dudosa validez, como ser el 14 de abril, fecha de fundación de la Unión Panamericana (actual Organización de Estados Americanos), la cual es una valiosa y querida organización, pero la vasta mayoría de los países de América no reconocen este día como feriado nacional. Sin embargo, la mayoría de ellos son aceptados por los diversos sectores como justos y legítimos.

El problema principal con los feriados no es su cantidad, sino su ubicación errática dentro de la semana laboral, o que su aplicabilidad y movimiento son arbitrarios. Hemos visto feriados cambiados, cancelados, reaprobados, etc. resultando en una gran confusión, con todos sus efectos negativos. Por esto proponemos que se haga una tabla única a comienzo de cada año, con criterios permanentes de eficiencia, que permita al gobierno, particulares y empresas hacer una planificación anual.

Existen días festivos los cuales no es factible celebrar en días alternos, los que incluyen el 1° de enero, jueves y viernes santo, 15 de septiembre y 25 de diciembre. Estas son fechas definidas, las cuales no sería prudente pretender racionalizar u organizar de una forma más eficiente. Todos los demás feriados sí son susceptibles a ser celebrados en un día distinto, y por tanto es factible moverlos al lunes más cercano. Su definición puede hacerse en el calendario de conformidad con una sucesión aproximada dentro del mes, como ser “tercer lunes de octubre” (12 de octubre).

Colocar estos feriados los lunes tiene múltiples ventajas. Una interrupción del ciclo laboral dentro de la semana tiene consecuencias negativas en muchas actividades productivas. Está probado que una interrupción del ciclo normal de trabajo durante la semana afecta el rendimiento durante la semana entera. Se elimina el “puente”, ya sea real o psicológico, por lo que el día feriado no abarca al vecino, afectando al mínimo la producción. Los recipientes del feriado también resultan beneficiados, ya que los días libres concentrados son de suma utilidad para emprender actividades no realizables en un fin de semana ordinario. El lunes tiene la ventaja adicional de que corresponde al inicio de la jornada laboral general. No existiendo un final de semana laboral definido (pudiendo ser este viernes o sábado), no se puede aplicar en ninguno de estos días sin crear un puente o hacer el feriado superfluo.

Saber desde inicios de año las fechas de los feriados es de gran utilidad para todos los actores económicos: las empresas pueden planificar sus movimientos de personal, recursos, y ciclos de trabajo. Los ciudadanos podemos planificar nuestro tiempo libre de una forma más efectiva. Lo más importante es la ausencia de incertidumbre: existiendo la absoluta certeza de cuando todas las instituciones estarán fuera de servicio (o activas) conduce a una mayor confianza y orden en la vida nacional.

La eliminación de la arbitrariedad en la fijación de nuestros días festivos y la racionalización de su ubicación dentro del calendario debe resultar en una mejor planificación y eficiencia económica, y en un mejor aprovechamiento por parte de los ciudadanos económicamente activos. Un pequeño avance más en la construcción de una sociedad más eficiente, ordenada, y una mejor calidad de vida para todos.

(2000; L.T.)

Tomado del libro Construyendo una Honduras Mejor de José S. Azcona Bocock.

miércoles 13 de octubre de 2010

Temas para el Examen de Admisión de la UPNFM

Para la evaluación de diciembre de 2010 el examen de admisión incluye tres áreas:

  • Español
  • Matemáticas
  • Potencial pedagógico

Las cuales serán evaluadas principalmente a nivel de habilidades pero se incluyen los conocimientos más fundamentales.

temario-admision-2010

TEMAS DEL EXAMEN DE ADMISIÓN ANTERIOR

ÁREA DE COMUNICACIÓN

  1. La comunicación
  2. El lenguaje: funciones, niveles y tipos
  3. Relaciones semánticas de las palabras
  4. Ortografía
  5. Redacción
  6. El párrafo
  7. La oración y su estructura
  8. Categorías gramaticales
  9. Lectura interpretativa y crítica
  10. El signo lingüístico
  11. Génesis y función del texto literario
  12. Los movimientos literarios, autores y obras representativas en el contexto universal y hondureño

ÁREA DE CIENCIAS SOCIALES

  1. Los grandes períodos de la historia universal
  2. Elementos de la cultura maya: su importancia
  3. Causas y consecuencias del descubrimiento de América
  4. Instituciones del gobierno colonial en Honduras
  5. El proceso de independencia en Centro América
  6. Causas de la caída de la federación centroamericana
  7. Los propósitos y medida de la Reforma Liberal en Honduras.
  8. Origen y consecuencias del enclave bananero en Honduras
  9. Origen y consecuencias de la huelga de 1954
  10. Localización geográfica de Honduras
  11. Elementos geográficos de Honduras
  12. 12. Realidad nacional en la última década

ÁREA DE CIENCIAS NATURALES

  1. Características de los seres vivos
  2. La estructura y función de los sistemas orgánicos
  3. Estructura y función de la célula
  4. Estructura del átomo, molécula y compuestos
  5. Estructura de los hidrocarburos
  6. Leyes que rigen el comportamiento de la materia
  7. Componentes del ecosistema
  8. Tipos de energía
  9. Tipos de fuerza
  10. Ecuaciones químicas
  11. Mediciones
  12. Etapas del método científico
  13. Contaminación ambiental

ÁREA DE MATEMÁTICAS

  1. Operaciones y propiedades de los números reales.
  2. Razones, proporciones y porcentajes
  3. Estimación de resultados numéricos
  4. Expresiones algebraicas de variable real
  5. Modelos matemáticos
  6. Relación entre representaciones algebraicas, gráficas y tabulares.
  7. Objetos básicos de la geometría, sus elementos y relaciones entre ellos.
  8. Relación entre la geometría, aritmética y algebra
  9. Conceptos básicos de estadística descriptiva
  10. Interpretación de datos en tablas, gráficos y diagramas.

ÁREA DE PEDAGOGÍA

Carreras de la UPNFM – Licenciaturas

Procesión de los Angelones en el Día de Difuntos

En otros tiempos, en los que en la ciudad de Comayagua se celebraban las festividades religiosas con más esplendor y solemnidad que ahora, para el día de Finados, dos de noviembre de cada año, las iglesias enlutaban sus naves con largos cortinajes y practicaban solemnes ritualidades litúrgicas.

Desde las cuatro de la tarde comenzaban en todos los templos, las esquilas de difuntos, las que venían repitiéndose de hora en hora, hasta otro día, al amanecer, en que los Sacerdotes celebraban las tres Misas de difuntos, en un solo acto.

A las siete de la noche salía de la Santa Iglesia Catedral, una lúgubre procesión, por todas las calles de la ciudad, con la Cruz alta y los ciriales, encontrándose en aquellos momentos, la ciudad, triste, fría y azotada por los fuertes aquilones de noviembre.

Un sacristán piadoso, portando una palangana de plata y una sonora campanilla, iba enseñando devotamente, el Santo Rosario, y al mismo tiempo pedía a los fieles de la ciudad, una limosna para las Ánimas benditas del Purgatorio.

Al llegar la enlutada procesión, a cada casa, entonaba a grandes voces el canto monótono y quejumbroso que decían: Ángeles somos que del Cielo venimos a pedir pan para el Sacristán… y entonces, el dueño de la casa, lleno de miedo y tembloroso alargaba su mano, por el postigo de la puerta o de la ventana y daba su limosna.

Entonces los Angelones, agradecidos por la piadosa dádiva para el alivio de las benditas Ánimas, entonaban, con las mismas voces estentóreas, este otro canto: Estas puertas son de cedro y las almas en el cielo…

La procesión de Angelones seguía caminando por las calles, rezando el Santo Rosario y cantando el Miserere, hasta llegar a la puerta de la otra casa, en donde repetían su pedimento de limosna para las ánimas, siempre entonando sus monótonos y quejumbrosos cantos.

Pero si desgraciadamente en aquella casa no respondían o no salían a la puerta o postigo, para dar el pan para el Sacristán, entonces los angelones, airados y con voces estentóreas, entonaban este canto: Estas puertas son de hierro y las almas en el Infierno…

Y mientras la funeraria procesión recorría los tristes y silenciosos barrios de la ciudad, las campanas de los templos, plañideras y dolientes, llenaban los espacios con sus esquilas de difuntos; y el viento de noviembre, tétrico y funerario, gemía sobre los húmedos tejados de esta legendaria y conventual Valladolid.

A las diez de la noche, la procesión de los Angelones hacía su regreso hacia la Catedral, en donde se decían las últimas preces, para el alivio y descanso de las Benditas Ánimas del Purgatorio; y después de lo cual, todos los Angelones se dispersaban, entonando el Ave María, para ahuyentar el Demonio que también deambulaba por calles y plazas, en aquella noche de difuntos.

Después de la procesión de Angelones, y como a eso de las doce de la noche, aseguraban nuestros abuelos, que salía de la derruida y antigua iglesia de San Blas, distante como un kilómetro de la ciudad, la macabra procesión de Ánimas, formada de muertecitos que semejaban muchachitas como de doce años, todas ellas vestidas de largos y blancos camisones, con las cabezas peloncitas y los pies desnudos y amarillentos, los que no tocaban el suelo; pues se les veía caminar como a un pie de la superficie, llevando todas, en las manos, candelas encendidas que despedían luces amarillentas, parecidas a fuegos fatuos.

La primera visita que hacían era al Cementerio, en donde todas las tumbas se abrían, saliendo los esqueletos de los difuntos, quienes se postraban sobre las lozas de sus nichos, con los brazos extendidos en forma de cruz, y entonaban, con voces roncas y destempladas, el Miserere.

Después de estos cantos, salían en macabro consorcio, en procesión por las calles de la ciudad, hasta llegar a los cementerios de los viejos conventos de San Francisco y La Merced, en donde repetían sus salmodias y cantos funerarios, entre esquilas y dobles de campanas de los templos que no cesaban durante toda la noche…

Pero si algún curioso se atrevía a salir o a asomarse a la puerta o postigo de la ventana, en el acto volaba una Ánima Pelona y se le plantaba al frente, dándole una candela que despedía  mortecina luz fosforescente, la que, al tomar en la mano el atrevido curioso, se le convertía en hueso de muerto, por lo que el aterrorizado curioso huía lleno de espanto, al interior de su casa, medio loco y con fuerte frío de calentura.

La procesión de Ánimas continuaba deambulando, entre cánticos de tumbas, dobles y esquila de funerarias campanas y bajo la helada y pertinaz lluvia, hasta el amanecer que cantaba el primer gallo, con lo que, como por encanto, se esfumaba y desaparecía aquella macabra procesión.

Momentos después, las campanas de los templos llamaban a los fieles a oír las tres Misas que los Sacerdotes oficiaban, para alivio y descanso de las benditas Ánimas del Purgatorio.

Fuente: Leyendas y Mitos de las Hibueras. Autor: Ramiro Colindres Ortega. Graficentro Editores. 2000

martes 12 de octubre de 2010

Himno a Cristóbal Colón

Letra: Carlos A. Ismendia
Música: Ciriaco de Jesús Alas

¡Loor eterna! al audaz navegante
que una senda ignorada cruzó
y en su barco sublime y triunfante,
dijo fiat y un mundo formó

Entre espumas de dos océanos
que domina una altísima sierra,
separada se hallaba una tierra
de los pueblos del orbe oriental.

Sólo un hombre que Dios ha inspirado
su existencia recóndita sabe
sólo ese hombre posee la clave
para abrirle camino en el mar.

Nada teme aquel sabio abnegado
pues comprende que falta muy poco
para ver sus delirios de loco
convertidos en fiel realidad.

Y así fue cuando todos hacían
al tenaz genovés cruda guerra,
un marino gritó ¡Tierra, tierra!
y la Virgen flotó, sobre el mar.

Descargar música del Himno a Cristóbal Colón.

Decreto del día de la Raza o día de la Hispanidad

Acuerdo No. 86



SOBERANO CONGRESO NACIONAL

CONSIDERANDO: Que es un deber de alta cultura pública conmemorar y perpetuar el hecho glorioso del Descubrimiento de América, declarando Día de Fiesta Nacional, el 12 de Octubre, aniversario de aquel trascendental acontecimiento a fin de tributar un homenaje de justa admiración al descubridor del Nuevo Mundo.

POR TANTO DECRETA:

Art. Único: Declárase Día de Festividad Nacional el 12 de Octubre, ANIVERSARIO DEL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA en homenaje a la memoria del inmortal marino Cristóbal Colón.

(f) Pedro A. Medal (Vice-presidente)

Al Poder Ejecutivo:

Por tanto EJECÚTESE:

Tegucigalpa, 27 de Marzo de 1914.

(f) Francisco Bertrand (Presidente)

(f) Froylán Turcios (Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación por Ley).

lunes 11 de octubre de 2010

Evangélicos en la guerra ideológica

Por: Marlo René López (1993)

En los últimos años Centroamérica ha sido escenario de largas y terribles guerras civiles que han causado la muerte de miles de personas. Las guerras no sólo se han dado a nivel físico o militar sino también a nivel ideológico y psicológico. Esta guerra ha llevado a los diferentes grupos a hacer uso de todos los medios posibles, hasta de la religión. El protestantismo hondureño no ha permanecido indiferente a esta guerra ideológica. Por lo general el protestantismo ha sido identificado con el capitalismo y la democracia, lo cual tiene sus raíces históricas en el siglo pasado. “La apertura protestante en la religión coincidió con la apertura de los países centroamericanos a la economía capitalista y al control del istmo por parte de los Estados Unidos”.

En el plano político, los Estados Unidos tuvieron como su más firme aliado a Nicaragua, sobre todo durante la dictadura somocista. Después de la victoria del sandinismo, Honduras pasó a ocupar el lugar de Nicaragua y se convirtió de esa manera en baluarte indiscutible del capitalismo y un elemento valioso en la lucha contra el comunismo ateo.

La guerra ideológica ha sido patrocinada por los Estados Unidos y Cuba. La ayuda económica destinada a los contras y a los grupos guerrilleros de izquierda ha sido en algunos casos canalizada por medio de instituciones cristianas. Algunos representantes de la izquierda se han adherido a la llamada Teología de la Liberación. En Honduras esa teología ha tenido poco eco debido a que se desconoce y a que se le teme al comunismo. Sólo entre algunos grupos evangélicos es conocida, tales como la Iglesia Evangélica y Reformada, la Iglesia Menonita y la Iglesia Hermanos Unidos en Cristo, lo cual se debe a su estrecha relación con el Seminario Latinoamericano de Costa Rica.

En el otro extremo se encuentra la derecha religiosa. Según Javier Zamora, el énfasis ideológico de derecha en el contexto religioso tiene sus inicios en los primeros años de la década del setenta:

Con base en documentos como el Informe Rockefeller y otros, que en 1969-70 apuntó que la Iglesia Católica había dejado de ser “un aliado de confianza para los Estados Unidos” en respuesta al Concilio Vaticano II y sobre todo a la Conferencia de Medellín, en los años sesenta, donde se dio a conocer la Teología de la Liberación, el mismo Rockefeller recomendó la penetración de sectas en Latinoamérica.

Más recientemente el Comité de Santa Fe elaboró un informe titulado “Las relaciones Interamericanas: Escudo de la Seguridad del Nuevo Mundo y Espada de la Protección Global de los Estados Unidos”, el cual advierte que:

La manipulación de los medios informativos mediante grupos vinculados a las diferentes iglesias, y de otros grupos de presión denominados de defensa de los derechos humanos, han  desempeñado un papel cada vez más importante en el derrocamiento de gobiernos autoritarios, pero favorables a Estados Unidos, y en su reemplazo por dictaduras antinorteamericanas, comunistas o procomunistas, con un carácter totalitario.

Este informe recomienda en la Propuesta No. 3 del capítulo “Subversión Interna” que “la política exterior de Estados Unidos debe empezar a contrarrestar… la Teología de la Liberación, tal como es utilizada en América Latina por el clero a ella vinculado. Esa recomendación sostiene que:

El papel de la Iglesia en América Latina es vital para el concepto de libertad política. Desafortunadamente, las fuerzas marxistas-leninistas han utilizado a la iglesia como arma política en contra de la propiedad privada y del capitalismo productivo, infiltrando en la comunidad religiosa ideas que son menos cristianas que comunistas.

La acción religiosa de derecha surge como una contrarrespuesta ideológica donde la religión cristiana es la más perjudicada. Según Débora Preusch, del Inter-Hemispheri Resource Center, “la administración Reagan le dio luz verde a la derecha religiosa en los Estados Unidos. El ex-Presidente regularmente hacía acto de presencia en conferencias de grupos religiosos derechistas o les enviaba cartas de adhesión”. Durante el gobierno de Reagan la derecha religiosa aumentó sus actividades y proyección a América Central. Según Preusch:

La oficina de Diplomacia Pública del Departamento de Estado enlistó a líderes de la derecha religiosa para que llevaran sus ideas sobre política exterior a los fieles evangélicos. Cuando el Congreso suspendió el subsidio a los contras en 1984, el Consejo Nacional de Seguridad creó una red de ayuda privada que incluía a pentecostales y carismáticos en el frente contrarrevolucionario de la CIA.

En Honduras este movimiento religioso de derecha se ha manifestado reiterada y públicamente. Un ejemplo de esta manifestación fue la campaña realizada por la iglesia El Cenáculo en Tegucigalpa. El pastor, de origen cubano, organizó una campaña para que la gente escribiera cartas a Reagan apoyando a los contras. En esa campaña participó activamente también la iglesia neofundamentalista Gran Comisión, la cual se autodenomina públicamente anticomunista.

Esta situación ha menguado grandemente, pero permanece latente y no deja de ser un problema para la misionología evangélica de Honduras.

Es cierto que la Iglesia no debe encerrarse en sí misma o permanecer indiferente a la realidad política que la rodea, pero tampoco debe vender su primogenitura por un plato de lentejas. Cualquier acción o partido que la iglesia tome debe calcularse bien a la luz de la Palabra de Dios a fin de permanecer fieles al evangelio de Jesucristo. La fidelidad a Jesucristo no siempre estará en armonía con la participación en un determinado campo ideológico. La Iglesia no debe preguntarse de qué lado debe de estar cuando se trata de proclamar la justicia, la verdad y la igualdad social entre los hombres.

Tomado del libro Historia y Misión del Protestantismo Hondureño de Marlo René López. 1993.

domingo 10 de octubre de 2010

Letanía Final

Por: Daniel Laínez



Vengo a pedir perdón por todos los humanos;
vengo en nombre, Maestro, de la Diosa Razón.

Abeles y Caínes ¡todos somos hermanos,
y para todos debes tener tu absolución...!

A los crueles tiranos que soñándose reyes
subyugan a los pueblos pisoteando sus leyes!

¡Perdónalos, Señor, que no saben lo que hacen!

Al vanal periodista y al poeta mercenario
en cuyas manos trémulas se agita el incensario:

¡Perdónalos, Señor, que no saben lo que hacen!

A los tristes avaros que sin ningún decoro
no duermen custodiando sus talegones de oro:

¡Perdónalos, Señor, que no saben lo que hacen!

Y a los amigos ruines que con guantes de razo
nos hieren las espaldas al darnos un abrazo:

¡Perdónalos, Señor, que no saben lo que hacen!

Perdónalos, Rabino, ruega por todos ellos
Siembra en sus pobres pechos la semilla del Bien.

Que tu palabra irradie magníficos destellos
a través de los siglos de los siglos. Amén.

Al militar perverso y al pueblo Sancho Panza
que con promesas vanas emprenden la matanza:

¡Perdónalos, Señor, que no saben lo que hacen!

A las turbas salvajes de fieros asesinos
que en pos de sangre y oro recorren los caminos:

¡Perdónalos, Señor, que no saben lo que hacen!

A los hambrientos jueces que enfermos de avaricia
por un montón de cobre pervierten la justicia:

¡Perdónalos, Señor, que no saben lo que hacen!

A las madres sin nombre, que —cual crueles alimañas—
destruyen despiadadas el fruto de sus entrañas:

¡Perdónalas, Señor, que no saben lo que hacen!

A las damas infieles de instinto indecoroso
que por esplín o hastío le faltan al esposo:

¡Perdónalas, Señor, que no saben lo que hacen!

A las tristes rameras con ojos de locura,
en cuyos pobres pechos no anida la ternura:

¡Perdónalas, Señor, que no saben lo que hacen!

A los pálidos clérigos, hipócritas, sensuales,
que gustan de los Siete Pecados Capitales:

¡Perdónalos, Señor, que no saben lo que hacen!

Los Garífunas


En la actualidad se identifican dos grandes grupos de negros afrocaribeños muy representativos: los garífunas y los negros de habla inglesa.

Estos últimos se ubicaron mayoritariamente en las Islas de la Bahía y La Ceiba con sus propias particularidades culturales. Su población aproximada es de 20,800 personas.

Los garífunas que en su lengua materna se llaman Garínagu, lo que en castellano significa «Caribes Negros». Tienen su origen en la Isla de Yurumain, conocida también como San Vicente, en las Antillas Menores.

Descienden de los pueblos caribes, arawakas y negros africanos, quienes llegaron a la isla escapando de la esclavitud de los barcos españoles y portugueses. En el siglo XVII más de una de esas embarcaciones naufragó frente a la Isla Yurumain (San Vicente) en la cual se refugiaron los esclavos, cruzándose gradualmente con los indios caribes nativos surgiendo así el pueblo Garífuna.

La alianza afrocaribe dio lugar a un proceso de fusión lingüística y cultural, ampliada por la procreación interétnica y llegada sucesiva de cimarrones (esclavos fugados) de otras islas.

En 1793, San Vicente pasó a ser propiedad de Gran Bretaña, que logró derrotar a los garífunas después de una serie de batallas en que se destacó la resistencia del legendario jefe Chatuyc. En 1797, los garífunas fueron deportados a la Isla de Roatán y posteriormente a la Bahía de Trujillo donde se documentan buenas relaciones con los criollos. Desde la zona de Trujillo, cuyas aldeas de Cristales y Río Negro todavía representan la capital tradicional de la etnia, se inicia el proceso de dispersión costera que da lugar a la presente distribución geográfica.

La lengua que actualmente hablan los caribes negros es de origen americano: el arawak o arawaco con influencia europea (francés, español e inglés) lo que ha dado origen a la lengua garífuna.

Los garífunas han conformado 47 comunidades en los departamentos de Cortés, Atlántida, Islas de la Bahía, Colón y Gracias a Dios. Cuentan con una población de 250 mil habitantes incluyendo grupos poblacionales asentados en San Pedro Sula y Tegucigalpa. También se encuentran en Belice, Guatemala y Nicaragua.

Esta población posee una cultura extensa y rica expresada en diversos elementos socioculturales, con un sistema agrario que descansa en la propiedad colectiva sobre la tierra que utilizan en la producción familiar para la subsistencia.

Su forma de producción (el barbecho y la rotación de cultivos) les ha permitido vivir en armonía con la tierra y sus recursos, gracias a su organización social, donde la mujer juega un papel preponderante en las actividades agrícolas y culturales. Asimismo, muchas mujeres contribuyen de forma importante al ingreso familiar dedicando buena parte de su tiempo a la preparación y venta de casabe, pan y aceite de coco.

En la organización social garífuna resalta la figura de un jefe y consejo de ancianos. Además de las ocupaciones tradicionales como la agricultura y la pesca tienen una gran variedad de comidas y bebidas, ricas en proteínas, vitaminas y calorías como el tatau (tapado garífuna con variedad de tubérculos y mariscos en sopa de coco), la areba o cazabe (tortilla grande de yuca hornada) y el hudutu (machuca). Entre las bebidas está el hin, especie de cerveza hecha de yuca; la mármara, bebida preparada a base de maíz fermentado, caldo de caña de azúcar.

En cuanto al canto, baile y ritos, la manifestación más importante y significativa es, sin embargo, el Dágá, un rito dedicado a los muertos donde se canta el abaómahani por las mujeres y el arumhani por los hombres. También está la punta, una danza de fertilidad dedicada a la reproducción del pueblo. El Chugé es también un rito a los espíritus.

En su mayoría profesan la religión católica, sin abandonar sus propias creencias religiosas del Dágá, el Chagá (culto a los muertos) que es un acto de encuentro y de unidad familiar.

Dadas las escasas oportunidades de capacitación y empleo local, muchos hombres garífunas se ubican como marinos (cocineros, carga bultos, limpiadores y ayudantes) en embarcaciones comerciales y luego han emigrado a Estados Unidos.

Entre los primeros esfuerzos organizativos modernos de los pueblos étnicos está la fundación de la Organización de la Comunidad de Cristales y Río Negro, asociación garífuna que en 1986 logró la concesión de títulos de propiedad comunal sobre una extensión de 9 mil hectáreas de tierra que hoy se encuentran invadidas por el mismo Estado.

En junio de 1977 un grupo de dirigentes negros preocupados por el futuro de sus comunidades fundaron la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFRANEH) como una entidad cívica reivindicativa.

La comunidad garífuna ha fundamentado su alimentación y forma de vida, dependiendo esencialmente de los recursos marino-costeros.

Fuente: Diario La Prensa, del 28 de enero de 1996. Citado en el libro Historia de Honduras, de Miguel J. Suazo Padilla.

sábado 9 de octubre de 2010

Los mitos de Pataka-ko, el héroe civilizador de los Pech

Una interpretación etnológica

Se trata de un gobernante de las eras primordiales, su dominio era terrenal; nacido de una princesa de la tierra y un Dios o Watá.

Desde la perspectiva histórica se trataría de un sacerdote, necromático, curandero o chamán que gobernó al pueblo indígena y que les enseñó los ritos como el “Katoká” (ceremonia propiciatoria de una curación) y el “Kech” (rito de agradecimiento); les enseñó a curar dándoles el “sombreé” (el soplo) y otros medicamentos más. Inició a su pueblo en el conocimiento de la naturaleza, el hombre y el cosmos.

Este semi-dios tenía poderes mágicos y chamánicos, lo que permite que cada momento de su historia se convierta en epopeya y su pueblo considere que a su gesta civilizadora se deban como cultura, asignándole la función de “padre civilizador”. En su misión civilizadora de enseñar los desconocido el Ka-ko viaja sobre la serpiente de colores “Pirikata” o arco iris, al inframundo. Conoce los secretos de la naturaleza terrenal e intenta conocer el mundo celestial y robar los bienes culturales, mediante la astucia, se transforma en varios animales, esto, gracias a sus poderes y compañeros terrenales, de los cuales recibe consejos, como por ejemplo: la pirikata que lo acompaña por las aguas del inframundo, el zorro en la tierra y el murciélago en la oscuridad.

La lucha cósmica se establece al entrar al dominio celestial el Dios terrenal, siendo vencido este último al arrancarle el corazón, el Kinis Kabok pok, o sea, el Tigre Celestial guardián del Kako.

Es claro que en la cosmogonía Pech, el universo está regido por dos grandes dioses: el Pataka-ko Celestial y el Kako Terrenal, nuestro padre.

El Dios terrenal crea orden en los tiempos primordiales en su inicio de acción divina: posee poder sancionador y santificador. Hasta la época de contacto colonial, en el universo mítico Pech, no podemos hablar de un monoteísmo sino de un dualismo natural.

Pataka-ko desaparece en el horizonte histórico con la evangelización que aún no finaliza, primero con la iglesia católica utilizando el poder de la colonia; hoy en día la iglesia “La Profesía” [sic] que son promovidas por misioneros norteamericanos, intentando apropiarse de la cosmovisión del indio obligándolo a que renuncie a sus ceremonias y ritos, pues según su doctrina, para estar bien con Dios nada más se requiere fe y no de cultos heredados de sus antepasados.

Tomado del libro Mitos, Leyendas y Ritos de los Pech, de Lázaro H. Flores.

Biografia del Padre Manuel de Jesús Subirana

Padre Manuel de Jesús Subirana

Nació este abnegado sacerdote en la ciudad de Manresa, de la Provincia de Barcelona, España.

A la edad en que sus facultades vigorosas se abrían a todas las fuentes del saber, hizo su ingreso en el Seminario de la ciudad de Vich, habiéndose ordenado en dicho centro religioso el año de 1834.

Ejerció hasta 1845 los servicios cristianos en su ciudad natal, y fue durante ese tiempo cuando sintió una fuerza suprema que, orientándolo hacia la vida apostólica, vióse en el deber de presentarse a su Ordinario, solicitándole facultades para recorrer la Diócesis de la ciudad que lo vió nacer y, con el carácter ya de Misionero, visitó también la de Barcelona, observando una conducta evangélica y edificante que inspiraba toda fe.

Mas, el destino le había señalado América como el campo ávido donde debía ofrendar las bondades de su vida ejemplar. Y en 1850 embarcóse hacia estas tierras y vino al Arzobispado de Cuba, donde emprendió su papel de Misionero, bajo la protección del Arzopispo don Antonio María Claret y Clara y su Secretario el Presbítero Felipe Rovira. Permaneció en Cuba hasta el año de 1856, llevando con fervor a todos los rumbos de la isla la religión cristiana y sufriendo, por la inclemencia del clima, terribles enfermedades que pusieron en peligro su vida preclara.

Del 8 de julio de 1856 al 17 de enero de 1857 ejerció su apostolado en la Diócesis de San Salvador, bajo la dirección benéfica del Reverendísimo doctor Tomás Saldaña y Olivares.

En el mismo año de 1857 vino a la Diócesis de Comayagua, ocupando en aquella época la Sede Episcopal del ilustrísimo Hipólito Casiano Flores, quien lo autorizó para que, al desempeñar su ministerio, usara de grandes privilegios, a fin de llevar a cabo su misión humanitaria.

En el año de 1859 pasó nuevamente a la Diócesis de San Salvador y en 1860 a la de Nicaragua, siendo el Obispo de esta Diócesis el doctor Bernardo Piñol y Aycinena.

En el mismo año de 1860 regresó a Honduras, escogiendo como centro de sus actividades evangélicas la ciudad de Yoro, cabecera del departamento del mismo nombre. Cruzó toda esta región, haciendo las jornadas, casi en su mayor parte a pie, por lo accidentado de los caminos. Aunque infundió la caridad cristiana en otros lugares, tuvo especial predilección por las numerosas tribus selváticas (los jicaques) de esta zona, que se hallaban en un lamentable estado de salvajismo. Conocedor no sólo de su lengua (la de Cervantes), como la de la Iglesia, la francesa y quizá otras más, habló con perfección los dialectos de los jicaques, de tal manera que con ellos se entendía a maravilla. En su informe de 27 de junio de 1864, rendido al Obispo, doctor Juan de Jesús Zepeda, y que escribió en lenguaje sencillo y místico, se destaca el hecho de haber catequizado a los indios de Machigua (cerca de la ciudad de Yoro), El Siriano, Luquigue, Santa Marta, Jimía, Sompopero, Pueblo Quemado (hoy Subirana, reducción a la que él mismo dio su nombre), Tablón, Mataderos, Lagunitas, Cuchillas, Tigre, San Francisco, La Bolsita, Caridad, Ocote Paulino, Alvarenga y muchos caseríos y villorrios más, levantando en muchos de estos lugares ermitas a donde concurrían los indios a oír sus prédicas cristianas y abriendo al mismo tiempo escuelas, pues decía él en el informe aludido “les he puesto rezadores y maestros de escuela”. Cristianizó a 2.000 Mosquitos, 150 Tuacas, 700 Payas, 5.500 Jicaques y a 2.000 caribes de la Mosquitia. Atendió a los redimidos indígenas no sólo en el orden religioso, sino que, preocupándose por el porvenir de ellos, logró del Gobierno civil algunos terrenos fertilísimos que él midió con toda exactitud.

A los treinta años de haber emprendido una labor evangelizadora, bajó a la tumba aquel virtuoso Misionero, el 27 de noviembre de 1864, en el lugar llamado “Potrero de los Olivos”, situado al Norte y en la jurisdicción de Santa Cruz de Yojoa, del actual departamento de Cortés, y cumpliendo un deseo suyo, fue conducido desde aquel lugar hasta la ciudad de Yoro, en cuya iglesia fueron inhumados sus restos.

Sesenta y tres años pesan ya sobre aquella fecha fúnebre en que la vida luminosa de aquel hombre místico apagóse para siempre; sus anécdotas le recuerdan con religiosidad vehemente, y hoy día, en la procelosidad de nuestra vida social y política, su figura se destaca con iluminaciones de APÓSTOL, SANTO y PROFETA.

APÓSTOL, porque convertido en un Cristo, no sólo para las tribus selváticas del litoral nórdico del país, catequizó y redimió de la obscuridad y olvido a aquellas gentes en cuyas almas aún no había penetrado el rayo luminoso de la cristiandad, el pan consolador de la fe; porque, cual un maestro de la verdad, llevó al lado de la CRUZ el ALFABETO que civiliza; porque vertió el encanto de su virtud en los corazones cosechando mansedumbre y paz, luz en los cerebros, incrementando la instrucción y el progreso entre aquellos hijos de la selva que él, con la suave palabra de la dulzura y la mirada penetrante de la convicción, conquistó para incorporarlos a la Humanidad civilizada.

SANTO, porque fué un modelo de castidad y virtud, a cuyo ejemplo no pudo resistir el vicio de la vida secular y abandonada de nuestros pueblos, avivando en ellos, con la fuerza de su prestigio y los actos de su vida, el santo temor a Dios; porque dotado de un don especial y raro en estos tiempos, patentizó ante los pueblos la Divina Providencia, encauzándolos en la verdadera Moral y castigando a los incrédulos y perversos. (Su infinidad de anécdotas, recordadas por la tradición como verdaderos milagros, han llegado hasta Roma y se espera que algún día la Iglesia canonizará a este diáfano varón y llegue a figurar en el sagrado calendario de los santos de la tierra).

PROFETA, porque dueño de una visión clara del mundo y de las cosas, anunció la escasez de los granos, el verano perpetuo y la sequedad de los ríos y multitud de cosas más que cuentan los ancianos y que se están mirando en estos tiempos, tal como lo predijo la MISIÓN —como también llamaban a aquel virtuoso sacerdote.

Hoy, con el tiempo, brota de nuestros corazones la hermosa flor de la gratitud y se recuerda a aquel cruzado de la fe como un Apóstol, un Santo y un Profeta.

Tegucigalpa, 17 de septiembre de 1927.

Fuente: Revista Tegucigalpa, Serie 10, Número 40, del 2 de octubre de 1927). Citado en el libro El Misionero Español: Manuel Subirana, de Ernesto Alvarado García. 1964.

lunes 4 de octubre de 2010

Supermercados La Colonia

La Colonia Mega Boulevar SuyapaCon una larga experiencia que contar en donde sus clientes, la variedad, la economía y el mejor servicio han sido en todo momento protagonistas de esta historia. Todo comenzó en enero de 1975 cuando un grupo de empresarios con visión se unieron para construir una sociedad anónima, estableciéndose como Supermercados La Colonia S.A. de C.V., la cual abrió sus puertas en el mismo local que actualmente ocupa La Colonia Mega Bulevar Suyapa, más cariñosamente conocida como La Colonia #1.

En 1998, para satisfacer las necesidades de los habitantes del sur de la capital, La Colonia vio nacer su segunda tienda, La Colonia #2, actualmente llamada La Colonia Mega Las Torres.

Entre los años de 1995 y 2007, debido al gran prestigio, grandes ofertas, mejores precios, exitosas promociones y exigencias de los clientes, se comenzó la expansión de esta cadena de supermercados, abriéndose 10 establecimientos más, ubicados estratégicamente por toda la ciudad de Tegucigalpa y Comayagüela.

En los últimos 3 años, reiterando su compromiso con el desarrollo del país, Supermercados La Colonia ha tenido un impresionante crecimiento abriendo 5 tiendas más, con lo que ha iniciado su incursión en toda Honduras al abrir sus nuevas tiendas La Colonia Choluteca, La Colonia Comayagua y La Colonia Juticalpa.

Asimismo ha renovado todas sus tiendas, ofreciendo un ambiente más limpio, más cómodo, con nuevos sistemas de refrigeración, agrupación de productos y muchos servicios más para cada uno de sus clientes.

35 años después, La Colonia cuenta con 18 tiendas en 3 ciudades del país, y en un corto plazo se expandirá a muchas otras ciudades, con el afán de llevar toda la conveniencia, precios bajos, máxima calidad y servicio sin igual de productos en todo el país.

La Colonia ha impulsado grandes cambios dentro de sí implementando importantes proyectos. Uno de ellos es realizado con el fin de apoyar la protección del ecosistema del país y a su vez del mundo, a fin de mejorar la calidad de vida de las familias hondureñas.

Después de un muy elaborado proceso de investigación La Colonia es la primera empresa en Honduras en cambiar todas sus tradicionales bolsas plásticas por nuevas bolsas biodegradables.

Uno de los objetivos principales de este proyecto es servir de ejemplo para que otras empresas aporten su grano de arena a favor de la preservación de nuestro medio ambiente y así poder cuidar y amar al tesoro más valioso que tenemos: Nuestra Honduras.

Las bolsas biodegradables son utilizadas en Supermercados La Colonia de Tegucigalpa, Choluteca y Comayagua, lo que lo convierte en el primer supermercado ecológicamente responsable.

Otro proyecto que La Colonia mantiene vigente es el proyecto “Dar para educar” de la Fundación Ficohsa par la Educación Infantil en conjunto con los clientes de Supermercados La Colonia. Este programa nació con el fin de involucrar a la sociedad en general en una visión de país: Combatir los altos índices de pobreza apoyando la educación preescolar de los niños y niñas entre los 3 y 6 años de edad, de escasos recursos económicos que residen en zonas rurales y urbano-marginales de nuestro país, a través del redondeo de monedas.

Gracias a sus clientes, con las monedas recolectadas hasta el momento se han construido 7 centros de educación preescolar en las colonias Flor del Campo, Nueva España, Las Palmas, Ulloa, Flor #1, Aldea El Durazno y Nueva Era de Tegucigalpa, donde más de 420 niños y niñas de estas comunidades tienen acceso a una educación en condiciones dignas con mobiliario y materiales didácticos completos, botiquín médico, juguetes didácticos, merienda escolar para todos, y capacitación para sus maestros.

Esta gran cadena de supermercados también impulsa el proyecto “Honduras, Recursos para mi Tierra” en conjunto con Banco Ficohsa y Funder. Este programa de fideicomiso tiene como objetivo otorgar financiamiento, asistencia técnica, garantía de compra y garantía de precios de mercado para sus productos. De esta manera La Colonia les da la oportunidad a muchos compatriotas hondureños de poder aspirar a un mejor mañana. Asimismo los productores cuentan con un seguro agrícola para cualquier eventualidad que pueda suceder.

Este programa representará un beneficio para 450 productores y a la vez se verán beneficiados 2,350 compatriotas de forma indirecta. Entre las localidades beneficiadas se encuentran Güinope, Jutiapa, Lepaterique, Azacualpa e Izopo, Marcala y La Esperanza, comunidades que cultivan por lo menos 25 productos vegetales (papa, chile morrón, zanahoria, cebolla amarilla, lechuga, brócoli, coliflor, escarola amarilla, tomate pera, repollo, pepino, culantro de castilla, yuca parafinada, etc.

La Colonia siempre pretende beneficiar a sus comunidades vecinas. Esto se puede apreciar en la inauguración de La Colonia 5ta. Avenida de Comayagüela, cuya apertura generó las mejoras realizadas en las escuelas Lempira y Argentina de la capital. En estos centros escolares se pintaron y remozaron sus fachadas, creando un ambiente más limpio y digno para los cientos de niños y niñas que buscan aprender y mejorar sus vidas.

Son 35 años de éxitos continuos, en los que los clientes han sido parte fundamental por preferir a La Colonia. Por sus puertas mensualmente se atiende a más de 1 millón y medio de clientes que no quedarían satisfechos si no fuera gracias a los más de 1,200 colaboradores de La Colonia, quienes promulgan la nueva cultura de excelente servicio que ahora caracteriza a esta gran cadena de supermercados.

Tomado de La Tribuna, del 9 de agosto del 2,010.

domingo 3 de octubre de 2010

El “Parque de los Lamentos”

Por: Ramón Girón Laínez

El General Morazán está muy consternado
porque en el Parque Central se oyen muchos lamentos
al ver tanto pobre por el hambre trastornado,
por falta de empleo careciendo de alimentos.

Ese es el “El Parque de los Lamentos”
que pasa muy concurrido
y al verles el rostro, pienso
si a saber si no han comido.

En este parque hay de todo,
de rameras está saturado
los pobres no hayan que hacer
para conseguir el bocado.

Da lástima este pueblo pobre
que se la pasa llorando
los jóvenes parecen viejos
de tanto estar hambreando.

La pobreza es muy palpable
que el pobre perdió la fe;
en la cafetería “Los Miserables”
venden agua por café.

En este parque hay de todo
más abundan las rameras
vendiendo sus carnes flacas
que no convencen a cualquiera.

¡Ahora hay más delincuencia!
la prostitución se ha incrementado
el pobre sufre demencia
delirando por el hambre
y hablando... solo ha quedado.

¿Morazán en Resistencia?

Francisco Morazán no era conservador, era más bien un revolucionario que buscaba un cambio radical en la sociedad en que vivía, una sociedad colonial que funcionaba según las ideas propias del feudalismo. Morazán quería una sociedad de tipo liberal, con libertad de expresión, libertad de cultos, sin privilegios para el clero, con elecciones libres, etc.

Estas son cosas que hoy damos por sentado, pero que en aquel tiempo había que luchar para conseguirlas.

Un revolucionario busca cambiar rápidamente la estructura de una sociedad, mientras que un reformista prefiere los cambios graduales. El problema de las revoluciones es que suelen ser violentas, por la gran resistencia al cambio que producen, y Morazán murió siendo víctima de esa violencia reaccionaria, por sus ideas, que en ese momento parecían radicales.

Pero todo esto no significa que Morazán hubiera apoyado un movimiento político autoritario que usa la retórica populista solo como un medio para consolidarse en el poder. Morazán, que buscaba la libertad de los pueblos, no hubiera estado de acuerdo con cambiar un tipo de servidumbre por otra.

viernes 1 de octubre de 2010

Poesías en honor a Francisco Morazán

Estatua de Morazán en Yuscarán, El Paraíso.

Morazán



Por: Pablo Neruda

(chileno)

Alta es la noche y Morazán vigila
¿Es hoy, ayer, mañana? Tú lo sabes.

Cinta Central, américa angostura
que los golpes azules de dos mares
fueron haciendo, levantando en vilo
cordilleras y plumas de esmeralda;
territorio, unidad, delgada diosa
nacida en el combate de la espuma.

Te desmoronan hijos y gusanos,
se extienden sobre ti las alimañas
y una tenaza te arrebata el sueño
y un puñal con tu sangre te salpica
mientras se despedaza tu estandarte.

Alta es la noche y Morazán vigila.

Ya viene el tigre enarbolando un hacha
Vienen a devorarte las entrañas.
Vienen a dividir la estrella.
Vienen,
pequeña América olorosa,
a clavarte en la cruz, a desollarte,
a tumbar el metal de tu bandera.

Alta es la noche y Morazán vigila.

Invasores llenaron tu morada.
Y te partieron como fruta muerta,
y otros sellaron sobre tus espaldas
los dientes de una estirpe sanguinaria,
y otros te saquearon en los puertos
cargando sangre sobre tus dolores.
¿Es hoy, ayer, mañana? Tú lo sabes.
Hermanos, amanece. (Y Morazán vigila).

A Morazán



Por: Primitivo Herrera

(dominicano)

Epónimo y excelso creador de la Epopeya:
yo miro tu Pegaso con sus crines aladas
como si de repente fuera a estampar su huella
en un rojo horizonte de lívidas espadas.

Bien estás en el bronce que confirma y resuella
el fragor impetuoso de tus grandes jornadas;
y donde vigorizan su plenitud más bella
el laurel y el acanto de tus cumbres amadas.

Aun vibran por el aire los pífanos marciales
de la heroica fanfarria que en tus horas triunfales
pasó soliviantando las selvas y el peñol.

Y en el alba de gloria que a tu nombre se aferra,
sobre los lambriquines de tu corcel de guerra
flotan cinco banderas desplegadas al sol...

Morazán



Por: Jacobo Cárcamo



Por montañas de pinos imposibles...
por valles de verdura impenetrable...
por ríos que paraban hasta el viento...
por calles, por abismos,
por sombras, por inviernos
iba en cascos de rayo tu caballo guerrero.
Y ni la noche vertical de odios...
ni la herida de cauce pavoroso...
ni murallas de espadas...
ni huracanes de pólvora
nulificar podrían tu marcha luminosa.

Llegabas a los pueblos...
te llenaban de escudos todos los corazones...
El Golfo de Nicoya tiene en perlas tus frases
la voz de tus cañones esconde el Momotombo,
es barro de tus botas el oro en el Guayape.
Hombres te acompañaban...
de acero toledano,
de toledano ensueño,
era el sol obediente de tu espada.

Y reían los árboles
y cantaban los niños
Y bailaban los héroes de los libros de escuela
y afloraban en canción la libertad
y nacían banderas
y venían soldados
cuando se abría en llamas tu rosa liberal.

Hoy lejos de tu mano
ha crecido tu ejército...
la huella de tus plantas es órbita de astros....
en tu dolor aprenden a quererse los hombres...
es un cielo de lucha la tumba en que te hundiste
Bolívar de los pobres
Napoleón de los tristes.
Y cuando un golpe artero precipitó tu sangre,
cuando tu voz perdióse,
para nacer más honda,
cuando tu espada loca de fulgor
se te fue por los ojos hasta el héroe,
y te perdiste
y te alejaste
y naufragaste
tras un negro dominio de fusiles,
todos te saludamos,
todos te revivimos.
Vivo están en el bronce...
firme en la miserable carne de cinco pueblos...
erguido en tus heridas...
en el volcán que elogia tu corazón de fuego
y en el hombre que exalta tu muerte con su vida.

Francisco Morazán



Por: José Antonio Domínguez



Él es el semidiós de nuestra historia,
que, cual un nuevo Homero, con su espada
escribió la epopeya de otra Iliada
y se bañó en los lampos de la gloria.

Paladín inmortal que la victoria
a su genio mantuvo esclavizada
y de laurel la frente coronada
vive del pueblo en la feliz memoria.

Luchar con la reacción fue su delito;
fue unir a Centroamérica su anhelo;
mas el triunfo esquivóle al fin la suerte.

Recorrió el viacrucis del proscrito;
y cuando pudo redimir su suelo,
mártir excelso, fue un Tabor su muerte.

Estatua-Morazán



Por: Antonio José Rivas



Frente al vano reposo yo transijo.
Tu figura: península del viento.
Curso del mar. Sustancia. Padre, hijo
y espíritu terrestre del sustento.

Luz de perfil. El germen que prolijo
levantaste a la altura del tormento,
tiene que ser un sol, pero no fijo
porque la luz se mueve en tu momento.

Como no sé qué hacer para envolverte
con la cintura de la Patria y verte
de tu amor la estatura y su concierto;

desde mi tiempo-antonio te venero.
Y tu vida y tu muerte recupero.
Y estás en la mañana. Y no estás muerto.

Francisco Morazán



Por: Carlos Manuel Arita



Pasó como un relámpago divino
regando la simiente del ideal
y su sola presencia abrió el camino
de la unión de la América Central.

Su espada fue un ariete diamantino,
su palabra era un sol en el erial.
¡Cinco pueblos forjaron tu destino,
cinco pueblos te hicieron inmortal!

En Las Charcas te esperan tus soldados
y aún están tus jinetes denodados
abriendo brecha allá en Perulapán;

y aún admira el tiempo tus hazañas,
y a la par del perínclito Cabañas
eres el sol del istmo, Morazán.

Canto a Morazán



Por: Raúl Gilberto Tróchez



Se hizo carne la idea, y hecha carne bullía
en el lago de sombras de la Patria irredenta.
Morazán era el genio, que por alma traía
un chispazo divino de volcán que revienta.

Era el barro con vida desatándose en ira;
denunciando imperioso el terrible pasado;
que viviendo las glorias del cacique Lempira
vino airoso a la lucha como fiero soldado.

Era llama vibrando por fundir las cadenas
de tres siglos de oprobio, de fanáticas greyes,
de burgués muchedumbre que llevaba en las venas
el microbio maligno de irrespeto a las leyes.

Morazán, el divino, construyó nuestra historia;
por amor a la Patria, consagró el Unionismo;
fue muy grande su idea, pero más fue su gloria,
fue el Bolívar segundo de estas tierras del istmo..

En la torre de un siglo te contemplo, severo:
va tu potro volando, dando al viento las crines;
la tizona en tu diestra, que ilumina el sendero,
con regueros de estrellas, y rumor de clarines...

Sueña Morazán



Por: Jorge Federico Travieso



Si hay más allá que sea hermoso y bueno
para tu gran amor atormentado.
Algo como tu ensueño realizado
en la escondida realidad del sueño.

Si hay más allá que tengas cinco estrellas
bajo tu mando, ¡General osado!
y pasees la vista emocionado
con un solo fulgor prendido a ellas.

Si hay más allá, mi General, espero
que te adorne el ojal de la solapa
un escudo con cinco pebeteros

en campo azul, y vivas prisionero
para no ver tu desunida patria
en hipnótica torre de luceros.

Al héroe



Por: Rigoberto Paredes



Para empezar
digamos que no luces tan bien en esa estatua
y da lástima verte a sol y agua
espada en mano
guerreando contra nadie
sitiado por la oscura maleza del vacío
tanta vuelta y revuelta
sudorosas distancias batalladas
todo el tiempo ganado en esos años
¿tan sólo para el manso latido de este bronce?
la realidad
(tu más cierto homenaje)
sobrevive
debajo de las patas de tu potro fantástico
bájate
descabalga esas alturas
dale historia y quehaceres a tu espada.

Morazán Vive



Por: Roberto Sosa



No.
No estas ahí de bruces
indefenso en el polvo.
Ni se oculta tu estatua entre los fríos
picoteados por los pajaros

Vives entre nosotros, trabajas,
tienes sed. O profundo en el monte
se anudan en tu barba
los hilos de lo trágico.

Cabalgas por la selva
Triangulado
El espacio de nuestra geografía.

Miramos tus señales
desde los grandes pinos.
Oímos tus espuelas arañando el vacío.
El eco de tus botas por los mapas de guerra.

No eres signo escarnio
congelado en la boca.
Ni falsísimo brillo de medallas.

Eres bajo del lodo
una espada continua.
Nuestro honor y destino
que custodian los mares.

Que lo aprendan los jóvenes
y resurja el milagro
del pan y de los peces.

Vuelves de todas partes desde tu dignidad.
Estás entre nosotros
Bajo la misma noche.
Repartiendo la luz, todos los dias.

Mi General a solas



Por: Rafael Paz Paredes



Atento estoy a darte los buenos días
General, mi General a solas,
Padre de tantas patrias repartidas,
venero inagotable de heroísmos,
Capitán infeliz, suma del sueño,
hijo de la luz recién nacida
en campos desolados que no atinan
a perfilar tu imagen todavía.

Atento estoy a tu reclamo, Padre,
pues ya mi madre tierra está rastreando
las secas huellas de tus lágrimas.

Por ellas corre un río manantial
el espejismo que empujó tu sino
hacia el mortal madero del ensueño.

Todos los días, al nacer el alba
busco tu nombre en mi breviario;
busco la sangre que no alcanza
a colmar la amargura de tu cáliz.

Tus ojos visionarios corren pares
con tu impar hidalguía de soldado;
pionero de las ansias libertarias,
General de la idea, baluarte recio,
donde acuna su amor mi Centroamérica.

Hoy quiero confesarte, Morazán,
que tu trágica partida
no restañó la herida
abierta en el costado del pueblo.

Tus huestes invencibles aún cabalgan
por cerros y por montes solitarios
cuyo seno de rocas se conmueve
bajo el peso ancestral de tus pisadas.

Escruta en vano la mirada terca
el cielo de la noche, constelado
de rútilas estrellas incendiadas.
Tu rostro ya no brilla iluminando
la eterna noche de mi patria.

Regresa, General de las luciérnagas,
íntegro escudo, lanza invencible,
capitán de veras, armado caballero del decoro,
regresa un día a conquistar de nuevo
la tierra que copió tu imagen limpia
el perfil de tu bronce que aún resuena
cual campana de luz —clarín alerta—
en la noche sin fin de la esperanza.

Tu pueblo está aguardando tu retorno
con los puños en alto, como antenas,
elevándose más allá de tus pinares
y de la onda nebulosa en que circula
el mensaje de unión que nos legaste.

Romance de la Muerte de Francisco Morazán



Por: David Moya Posas



El silencio se estregaba
contra todas las paredes.
San José de Costa Rica
tiene el corazón ausente.

Como sombra de la tarde
que en los altos cerros muere
va Francisco Morazán
por caminos de la muerte.

Su alta frente le reluce
con resplandores celestes
y sus botas de combate
con el paso duro y fuete.

No le cuelgan charreteras
en el hombro, ni sostienen
la guerrera y los botones
sus geografías de leche.

Francisco -el hijo- se cuelga-
de su cuello porque quiere
unos ojos sin sentido
y mil muscúlos inertes.

Villaseñor a su lado
en su hamaca de inconsciente
camina con los pies altos
y un carbón entre las sienes.

Saravia sueña ya muerto
con fusiles impotentes
y un anillo de alas blancas
que entre los dedos mantiene.

Una luna sin luz blanca
en la tarde, absurda, tiende
su papalote redondo
entre murallas de nieve.

En su pecho reventaron
granadas de sangre y muerte,
de una descarga cerrada.
Hombres como él, no se mueren.

Entre una negra humareda
su cabeza hermosa yergue
y una nueva voz de mando
sobre la tierra le tiende.

Antonio Pinto se mira
lleno de sangre inocente
y en los rincones de su alma
oscuros gusanos muerden.

Sobre la plaza con luna
a esas horas, como siempre,
la negra araña nocturna
costura telas silvestres.

Fuentes: ·El Declamador Nacional, de Carlos Manuel Arita. ·La Tribuna del 3 de octubre de 1982.

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