martes 27 de diciembre de 2011

Reseña del libro "Riqueza para Todos"

Dr. Carlos Sabillón

Carlos Sabillón tiene la solución para sacar a Honduras de la pobreza en tan solo cuatro años, según cuenta en su libro "Riqueza para Todos".

El economista asegura que la clave estaría en obtener rápidamente unas elevadas tasas de crecimiento económico que harían desaparecer el desempleo y la pobreza en tiempo record, a través de un sencillo manejo de la política macroeconómica.

Carlos Sabillón ha dedicado toda su vida a la búsqueda de la fórmula que permita sacar a Honduras de la pobreza, y después de haber sacado varias carreras universitarias y doctorados, y aprendido varios idiomas, todo con el objetivo de resolver este acuciante problema, ha logrado dar con la fórmula para el crecimiento económico, según su opinión.

Sabillón llama a su doctrina "manufacturismo", ya que, según su estudio de la historia económica de los países en desarrollo, todos tienen en común la manufactura y el desarrollo fabril como motor del desarrollo.

Sabillón echa por tierra y desacredita las teorías económicas sobre el desarrollo vigentes en el ámbito académico, tanto de izquierda como de derecha, y refuta con estadísticas los lugares comunes o clichés en los que se basa la política económica hondureña, y demuestra en forma convincente que solo el crecimiento económico acelerado es la respuesta a los problemas de desempleo, salud, educación y seguridad.

Sabillón considera que los responsables de la pobreza han sido los políticos que han dirigido al país, que han sido tanto corruptos como ignorantes en temas económicos. Rechaza la idea de que el hondureño tenga una inclinación cultural hacia la pereza, o que Honduras, por ser un país pequeño, esté siempre condenado al subdesarrollo. Sabillón gusta de citar el ejemplo de países como Luxemburgo, Suiza, Singapur y Qatar, que son más pequeños que Honduras, pero que han logrado impresionantes tasas de crecimiento económico.

En su opinión, lo que necesita Honduras es un dirigente sabio y honesto que lo guíe hacia el desarrollo.

Muchos de los problemas de Honduras se pueden resolver con crecimiento económico, por lo que este tema debería ser de interés para todos, sin embargo, muchos hondureños adoptan una actitud pesimista en cuanto al futuro del país, y les parece que los temas económicos son muy complicados, por lo que Sabillón trata de apelar en su libro a los intereses de varios sectores, aún los de aquellos a los que no les interesa el tema económico.

Él argumenta que con crecimiento económico es posible disminuir la delincuencia, aumentar los espacios y el tiempo para la recreación, permitiendo más oportunidades para encontrar el amor de pareja. Para los que viven la pasión futbolística, Sabillón les dice que el crecimiento económico puede convertir a Honduras en una potencia futbolística. Para los que se interesan por los derechos humanos y los derechos de la mujer, Sabillón demuestra con cifras que los derechos humanos son más respetados en los países con mayor crecimiento económico.

Sabillón tiene una gran fe en la ciencia para resolver los problemas humanos, sin por eso caer en el ateísmo, como lo hacen otros. Su inclinación siempre fue hacia las ciencias sociales, aunque desconfía de las teorías económicas aceptadas en círculos académicos.

Su enfoque en el crecimiento económico para resolver los problemas sociales podría dar la impresión de un economicismo crudo, pero en realidad es todo lo contrario. Él no cree que cada persona solo debe buscar su propio bienestar, y que mágicamente el sistema de mercado produciría un nivel óptimo de bienestar social. Su vida misma da testimonio de un servicio desinteresado a favor de la humanidad. Él no cree que el dinero sea lo más importante en la vida, sino servir a los demás; y es la ciencia, no el dinero, lo que ha mejorado el nivel de vida de la humanidad.

Este libro consiste en una sucesión de artículos independientes entre sí, todos con el tema en común del desarrollo económico enfocado hacia Honduras. Al final cuenta la historia de su vida, relatando su heroica búsqueda de la solución para la pobreza a través de la ciencia económica.

Mi crítica

Simpatizo con la crítica de Sabillón hacia el establisment académico de la economía, pero considero que este libro no explica la doctrina del manufacturismo, ni siquiera en forma esquemática. Solo se conforma con repetir que la manufactura es la clave del desarrollo, pero no explica que políticas debe seguir el gobierno para estimular la manufactura y producir esas asombrosas tasas de crecimiento del 30% anual.

Sus artículos estimulan la curiosidad y el deseo de conocer más sobre la doctrina del manufacturismo, pero esa curiosidad no se ve plenamente satisfecha. Tampoco se encuentran referencias hacia un desarrollo más profundo de la teoría, aunque Sabillón afirma que él ha debatido sus ideas con muchos expertos del campo de la economía, y los ha vencido intelectualmente.

A través del libro uno puede comprender que Sabillón considera que él es la persona más adecuada para dirigir los destinos de Honduras, ya que solo él tiene los conocimientos necesarios para producir crecimiento económico a una velocidad acelerada, y solo él ha dedicado su vida a buscar la solución para los problemas de Honduras. Esta afirmación puede molestar a más de alguno, por su falta de modestia, pero no por eso debe desecharse. Sabillón intentó postularse a una candidatura presidencial independiente, pero por alguna razón no lo consiguió.

Algunas partes de su recuento biográfico parecen difíciles de creer, como cuando asegura que después de culminar sus estudios de economía le ofrecieron un trabajo que consistía en visitar hoteles de lujo.

En general, Sabillón parece demostrar una tendencia hacia el narcisismo, hacia un concepto exagerado de la importancia de su propia persona, pero es fácil ver que si los reclamos que Sabillón hace son ciertos, las implicaciones son enormes.

La teoría de que la manufactura es lo más importante parece sugerir que hay que concentrar las inversiones del gobierno en este sector, en desmedro de otras áreas como la salud y la educación, lo que puede ser rechazado por personas de izquierda, además de que una posible incursión del gobierno en el campo de la manufactura puede ser rechazado por sectores de derecha.

jueves 22 de diciembre de 2011

Villancico de las Mentiras

Por: José Trinidad Reyes.

—Yo soy, Niño, un carpintero
Que al verte en un muladar,
Una cuna quiero hacerte,
Si la madera me das.
Y te haré unos candeleros
Sin pedirte medio real.

—¡Mentiras, mentiras!
Lo quiere engañar
Y con la madera
Se quiere quedar.
Cajones de muertos
Y trompos hará;
Esas son pamplinas
Vaya por allá.
Que salga a chiflidos
Luego del Portal.

—Yo soy, Niño, un comerciante
Que a París voy a marchar;
Si alguna cosa quieres
Dame el pisto, y te vendrá.
Libre de costos y fletes
Y a precio de principal.

—¡Mentiras, mentiras,
Lo quiere engañar!
Lo que valga un peso
Por cien lo dará.
Y en costos y fletes
Todo acabará.
Esas son pamplinas
Vaya por allá.
Que salga a chiflidos
Luego del Portal.

—Yo soy buena cocinera
De mucha comodidad,
Que, si me falta manteca,
Ajusto con agua y sal;
Y en abotonar un huevo
Nadie me puede igualar.

—¡Mentiras, mentiras,
Lo quiere engañar!
Pues tiene diez hijos que tragan tamal
Y con tanta boca mejor es pagar.
Esas son pamplinas
Vaya por allá.
¡Que salga a chiflidos
Luego del Portal!

Ya ven las mentiras.
Bien dijo Beltrán
Que a sus cacherías
Iban nada más.
A ver si podían al Niño pelar.
Ojalá que nunca
Vuelvan al Portal,
Y si acaso vuelven,
A cueros saldrán.

jueves 15 de diciembre de 2011

Cien Adivinanzas

Las respuestas a las adivinanzas están más abajo.

  1. Dos hermanas diligentes que caminan a compás, con el pico por delante y los ojos por detrás.

  2. En la mano de la dama casi siempre estoy metido, unas veces estirado otras veces encogido.

  3. Hablo y no tengo boca, corro y no tengo pies, soy blanca y negra y se aprecia en mí lo que negro es.

  4. Una vieja tonta y loca con las tripas en la boca.

  5. Una vieja con un diente que llama a toda la gente.

  6. Por una calle va caminando un animal que no es gente; adivínalo, imprudente, que el nombre se queda atrás.

  7. Capita sobre capita, color de paño francés; apuesto que no me adivinas ésta ni en todo un mes.

  8. Agua pasa por mi casa. Cate de mi corazón, que si no me adivinas ésta eres un buen orejón.

  9. Oro no es, plata no es, abre las cortinas y verás qué es.

  10. Cuál es la cosa que nace sin tener pies ni cabeza, crece sin comparación, y no se le ve cuando nace figura ni perfección.

martes 13 de diciembre de 2011

Canciones hondureñas navideñas en mp3

Hay varias canciones de Navidad netamente catrachas, tal como lo reseñé en el artículo sobre un disco de 1969: Canciones Hondureñas de Navidad.

Después de mucho buscar, por fin logré encontrar una versión de ese álbum en mp3, que lo venden pirateado en la Calle Peatonal de Tegucigalpa (ahora conocida como "Paseo Liquidámbar".

También encontré en el mismo CD el álbum "Navidad con Trilogía", el Piano Merengue de Damirón y "Banda Blanca: Fiesta Inolvidable", Vol. 4 y 5. Estos últimos están ampliamente disponibles en Internet.

El disco "Navidad con Trilogía" incluye algunas canciones del primer disco, pero con arreglos más modernos y tropicales.

El Piano Merengue de Damirón no es hondureño, pero es un clásico muy apreciado en Honduras por esta época de Navidad; aunque sus temas no son navideños, siempre se asocian con la Navidad, quizá por que fueron populares en otras navidades pasadas.

Otro tanto sucede con la Banda Blanca, que aunque no tiene temas navideños, hay ciertos canciones suyas que se asocian a ésta época. Aunque yo siempre viví con la creencia de que ciertos arreglos navideños y de Año Nuevo eran de la hondureña Banda Blanca, pero resultaron ser del album "Flamazo Navideño" del grupo "Los Flamers".

Para disfrute de mis lectores, les dejo los enlaces de descarga de Megaupload Rapidshare de los dos primeros álbumes mencionados:

honduras-navidad.zip

navidad-trilogia.zip

miércoles 7 de diciembre de 2011

Navidad de los Pobres

Canción de Noche Buena

Por: Raúl Gilberto Tróchez

La calleja es un cauce de amargura;
los faroles robaron la tristeza
a las gentes mordidas de pobreza
con ventaja tiránica y segura.

Nada para ellas el destino augura
en esta Navidad; ni la grandeza
de la comba estelar con su belleza,
porque la noche se les torna oscura.

Derroche de alegría a la distancia;
y músicas, y vinos, y fragancia...;
todo parece un lúcido sainete.

Y en las ranchas del barrio un niño pobre,
enjugando una lágrima salobre,
en triste soledad, sueña un juguete...

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